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PATAGONIA ARGENTINA - BAHIA DE SAN ANTONIOFOTOREPORTAJES DE UN AFICIONADO |
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2月8日 VIEJO GAUCHO
Gauchos bonaerenses (1880) Foto A Whitcomb
Solitario gaucho en medio del campo, Abandonado como viejo trapo, Languidece en sus días sin alegrías, ¡Carajo! fea vida la de Cándido Díaz.
El viento irreverente entreteje las canas, El frío de nieve reseca la piel. Soledad insoportable sin doña Amanda, A veces Patagonia eres como hiel.
¡Se me fue la patrona! apuñala el recuerdo. ¿Qué puedo yo hacer? Taciturno y resignado, Aprieta los dientes y de prepo se obliga otro mate, La garganta reseca por el corazón que no late.
Cincuenta años no es poca cosa, A los dos la vida nunca les fue mimosa. El tiempo vuela, lo bueno se acaba, Poco me resta para la entrega del alma, pensaba…
Cuando la muerte que acecha y depreda, Guadaña que cegando vidas se enorgullece, Un día lo visite y le diga:-Vamos y me agradece, Haberle permitido tanta vida a cambio de nada.
Solitario gaucho en medio del campo, Abandonado como viejo trapo, Ve que se viene el final, no habrá reculada, Esperá un ratito, ya voy a tu lado, Amanda.
Marcelo Pesaresi
Gaucho MARTÍN FIERRO (Leopoldo Torre Nilsson 1968
Glosario
Mate: Se denomina mate (en portugués chimarrão, "cimarrón"; en guaraní Ka'ay —ka'a= hierba, y= agua—[1] ) a la infusión preparada con hojas de yerba mate (Ilex paraguayensis), una planta originaria de las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, previamente secadas, cortadas y molidas. (Wikipedia).
Reculada: retroceder.
Gaucho: hombre de campo de las pampas argentinas. 2月6日 SUAVE PENDIENTE
AMANTES Foto INTERNET
En ese lago recóndito; Que visito cuando me dejas. En la abertura íntima, Del territorio fértil de tu cuerpo. Donde abrevan las esperanzas, Tantas bellas ilusiones. Trina como ave cantora mi corazón.
¿Qué fue lo que sucedió? Este río desbordado que me arrastra, Corriente tumultuosa de amor. Me dejo ir por la pendiente, Me adormezco en el remanso de tus brazos, Serena quietud, Después de tanta afiebrada pasión.
Marcelo Pesaresi
1月31日 ADIOS
Bahía Blanca - Argentina 2006
Cada día que pasaba, cuando el sol se escondíaSoñaba con tu forma, con tu beso y tu sabiduríaPensaba que tu amor, en el mío y me estremecíaComo chiquilla asustada, cuando la noche caía
Te pensaba, te soñaba y también añorabaAquellos momentos de felicidad, que un día nos dimosA la distancia me sabías a leño seco que en la hoguera te inflamabasEn una intimidad sin testigos tantos besos que nos dimos.
Desde las raíces de mi alma yo te amabaEras mi sol cielo, cuanta alabanzasPero la vida, nos jugo malas pasadasNos dejo acongojados y sin esperanzas
A Dios doy gracias, haberte conocidoAprendí a Amar, como una niña ama lo más preciadoAhora te digo hasta pronto, fue lindo, hermoso estar contigoQue la vida te dé lo que no pudimos juntos, el lindo sueñoDe amarmos y acompañarnos hasta el final de nuestras vidas.
Judith Jiménez
Adiós Judith
……….
Poesía de Judith Jiménez Temuco – Chile 1月27日 DIOS te PERDONE
TU GLORIA EN RUINAS
Cuando el mundo te despreció, Yo estuve ahí, A tu lado… Valorándote.
Cuando necesitabas ayuda, Yo estuve ahí, A tu lado… Ayudándote.
Cuando te golpearon, Yo estuve ahí, A tu lado… Defendiéndote.
Cuando llorabas tus penas, Yo estuve ahí, A tu lado… Consolándote.
Cuando clamabas por morir, Yo estuve ahí, A tu lado… Fortaleciéndote.
Cuando perdiste la fe, Yo estuve ahí, A tu lado… Sosteniéndote.
Cuando no tenías para comer, Yo estuve ahí, A tu lado… Alimentándote.
Cuando te enfermaste, Yo estuve ahí, A tu lado… Acompañándote.
Cuando yo te necesité, Te alejaste de mí. Mírate al espejo. ¿Qué ves?
Marcelo Pesaresi
1月21日 Verte Amiga mía
AUTORETRATO Foto Cortesía de Patricia Maturana
Yo no se que me pasa, Al verte llegar, Como que arriba la aurora, Rutilante de luz, bulliciosa en vida, Sonriendo, tan buena, Y mientras te acercas, Siento que estarás Para siempre en mi vida. Mi corazón, tu sonrisa serena, Eres mi hermana, querida amiga.
Marcelo Pesaresi
Dedicado a Patricia Maturana, mi amiga en tantas alegrías y tristezas, el respeto que siento por ella, trasciende las palabras y no admite ideas extrañas ni malentendidos profanos de mi genuino sentir. Ella es para mi, una HERMANA QUERIDA. 1月19日 Susurros en la ConcienciaRemanso Foto Software Far Cry 2 Cuando esta historia sucedió,en las inmediaciones del inaccesible Edén,el hombre conocía el bien y el mal.Y en la tierra brotaban espinas y cardos.Génesis 4:8
-¿Qué estás esperando? ¿Acaso te está faltando valor? ¿No suspiraste más de una vez clamando por una oportunidad para redimir tu honor? Ahora que tienes la chance... ¿la habrás de ignorar o desaprovechar? –susurró la voz monocorde y lejana en ese cálido y rojizo atardecer. El joven trago saliva en un vano intento por humedecer su reseca garganta. Allí estaba con los pensamientos y los sentimientos revueltos sentado en un tronco derribado. -Eres el primogénito de tus padres y el que más colabora en alimentarlos cada día con los frutos de la tierra, la que cultivas con sudor bajo el ardiente sol, regándolas con las aguas de los arroyos –rememoró esa voz, atizando las brazas en el caldero de la ira. -Y mis lágrimas... –añadió el joven con voz baja, como al descuido, con los ojos fijos en una hipnótica mirada y con un dejo de tristeza añeja de esas que se llevan por años muy dentro del corazón. -Grande ha sido tu sufrimiento por causa del injusto desprecio..., entonces ¿qué temores te impiden consumar lo que te propusiste hace tanto tiempo, el acto que te habrá de liberar? La cima de la suave colina donde anidaba una diáfana luminosidad, olía a cicadáceas, ginkgos, frutales; una fragancia que nacía de la combinación de muchas otras y que impregnaba las tierras que el hombre comenzaba a usufructuar. Un vapor tenue que emanaba de grietas entre peñas, humedecía la vegetación lustrando las hojas mientras un coro polifónico de trinos impedía al silencio adueñarse del tiempo y del espacio. Pero sus sentidos ignoraron el goce estético prefiriendo atender con todas las fuerzas de sus sentidos, al despecho. Desde la altura, lo vio venir por el serpenteante sendero que seguía un borde del arroyo rumoroso y espejado que se deslizaba entre meandros por el fondo de un estrecho valle donde crecían cultivos de vegetales y jardines de flores multicolores, habitadas por enjambres de insectos zumbadores y polinizadores. Lo vio feliz y confiado; sus virtudes le daban seguridad y firmeza en la vida; el muchacho suspiró con disgusto mientras el veneno de la discordia fruncía su frente y marchitaba su espíritu, el soplo candente de la envidia. -Siempre tan presumido...-tamborileó la voz, apenas un murmullo ardoroso sobre las abiertas heridas en los más íntimos sentimientos.-Parece que no necesita de nadie. Se sabe que es, el principal amor y la devoción de quienes le dieron la vida. -Es fuerte –musitó el joven encogiéndose de hombros, fingiendo indiferencia aunque en vano. De pronto ya no pudo permanecer sentado. Así de intensa era la angustia... -El muy consentido de tus padres....-martilló la voz acusatoria. -Ellos nos dieron la vida, tienen derecho a preferir –replicó en muchacho en un fútil intento por morigerar la sutil violencia del comentario. -¿Tus padres? ¡Por supuesto que sí! Pero...Elohim, el que no te oye ¿cómo puede, después de presentarse delante de sus criaturas como amoroso y justo, preferirlo solo a él? ¿No debería amar a los dos por igual? El joven siente su sangre bullir, como que se le dificulta respirar. -Por el cambio de tu semblante percibo que tu memoria no olvidó las afrentas y desilusiones... ¿recuerdas tu última ofrenda?, claro que si. Yo vi lo que sucedió esa mañana devocional. El ofreció gordas y malolientes ovejas que ensuciaban la tierra sagrada con sus desechos asquerosos y también te observé ofrendar con tus frutos que tanto sufriste en cultivar y cosechar. Tus mejores obsequios que incluso te privaste ingerir a riesgo de tu propia vida...; déjame ahora preguntarte... ¿te benefició tan generoso desprendimiento de bienes? ¡Respóndeme! ¿Qué provecho obtuviste adorando a quién no te ama...?. El prefirió a los torpes animales y rechazó tus frutos y verduras. Y cuando elevaste tu protesta con justa razón por considerarte despreciado... ¿qué te respondió el Altísimo? ¿Te consoló acaso en tu amarga desdicha? ¿Acarició con dulzura tu cabeza para calmar tu enojo?... ¡Al contrario! ¡Ignoró tu infelicidad! Y aún así viéndote en aflicción de espíritu, te amenazó, te intimidó con castigos si en tu dolor violabas algunas de sus leyes. Y tus padres, al enterarse por tu propia boca lo que tu Creador te hizo... ¿comprendieron tu infortunio?, por supuesto que no. Te aseguro que las crías de las ovejas de tu hermano han recibido más afecto, del que Dios y tus padres te han brindado en todos los años de vida. -Exageras. -No lo hago, bien sabes que no. La lengua que se pega al paladar, el acre sabor del rencor, el germinar de los malos pensamientos que llevan a las peores acciones; su cuerpo espigado aunque robusto, se ablanda en una debilidad parecida a un ligero desmayo; toda la inocencia de su alma lo abandona para siempre. Baja a paso lento la colina, sale al encuentro del que viene por la orilla de las aguas disfrutando de un rato de ocio, manso como las mariposas; ingenuo... -Obsérvalo –indica la voz-.Trae la túnica de pieles que tu madre te confeccionaba, la que de un momento para otro, decidió entregársela a él a cambio de lana... ¿acaso esa prenda no es tuya? ¡Quítasela! -Nunca. -¿Hasta cuándo soportarás tanta humillación? Siendo el primero ¿consentirás en ser el segundo?... ¡se libre ahora de tu ignominia! No tengas temor, no dudes, nadie observa, nadie te juzgará..., nadie podrá detenerte. ¡Golpéalo y quítale lo que es tuyo! -No haré nada en su contra. -Si lo quitas de tus caminos, serás heredero de todas las posesiones de los hombres. Si tu hermano desaparece, nadie te impedirá adueñarte de todas las cosas, aún lo que tus padres poseen…, el mundo entero podrá estar bajo tu voluntad, y serás recordado entre los hombres, como el Gran Padre que dio origen a todas las familias de la tierra. -No. -Piénsalo bien. A tus campos y cultivos le añadirás el ganado sin número… -Sabes que no lo haré. -¡No seas cobarde! Eres un hombre, actúa como tal ¿acaso no sabes que él puede hacerte lo mismo cuando estés desprevenido? Antes que el trate de matarte, arráncale la vida tu primero. ¿Qué sabes si ahora mismo no viene a quitarte del mundo de los mortales? ¿Recuerdas que se enfrento contigo la tarde pasada y te acusó de ser mezquino delante de Elohim? Quizás el mismo Altísimo lo haya enviado a castigarte… ¿Acaso no tienes derecho a defenderte del que viene por tu sangre? El muchacho siente náuseas. El odio por fin ha brotado atrapando su corazón alocado. Entonces, como rama golpeada por un rayo, se quiebra la sensatez y el caudal del odio ruge por la cuesta de la locura. -No dudes muchacho…, tu vida por otra, un futuro previsible a cambio de otro lleno de oportunidades ¡Se libre de toda imposición! Toma tu destino en tus manos. Están ya muy cerca, aprieta con fuerza el palo con el que rotura la tierra y al hacerlo, la vida parece enmudecer expectante, frente al estreno del tercer drama de la creación. En contraste, en las alturas, hay un gran batir desesperado de alas. Y como si ya no fuera dueño de su voluntad, poseída la razón por la furia homicida; eleva el instrumento de labranza lentamente en un movimiento que es interpretado por lo que el que se aproxima, como un gesto de fraternal saludo de bienvenida. Traza el palo silbadores molinetes hasta que llega el momento oportuno. La mirada amiga y la sonrisa franca no detuvieron el golpe aniquilador. Uno solo, dado con todas las fuerzas de labrador malandante; violento, mortal. La cabeza se parte, salpica la sangre las hierbas estañeras, los juncos, flores, el rostro iracundo del asesino, la ribera suave... Abel el pastor esta muerto y Caín el homicida, trastabillando retrocede. Su mente, al disiparse la demencia, entiende la abominación de su hecho. La maligna voz, por supuesto, convenientemente ha enmudecido. Y al entender la magnitud del crimen, estalla en un aullido de espanto. Ahora se sabe felicida, y tampoco ignora su condena. Un viento frío que sopla desde algún lado, parece hacer tiritar al follaje desasosegado. El sol se muere en el horizonte brumoso y encarnado; la tierra huele a sangre humana, definitivamente en la tierra, la inocencia se ha extinguido. Lo visible e invisible de la creación se estremece; de alegría entre los rebeldes y de pena agobiante entre los fieles y un tinte rojo anubla las aguas donde abrevan las bestias del valle fértil. Su hermano yace muerto y él, Caín, pretende neciamente huir de la omnipresencia que juzga y retribuye, como si nada hubiera sucedido, como si nadie hubiera instigado o visto.
Marcelo Pesaresi 1月18日 ENSAYO sobre el ALMA
FUSIÓN de ALMAS Foto Marcelo Pesaresi
Entelequia que organiza y anima los cuerpos
El alma ¿Existe? ¿Qué es? ¿Cuándo se originó esta creencia? ¿De donde proviene? ¿En que parte de nuestro cuerpo se aloja? Durante siglos, las personas han creído en la supervivencia del alma después de la muerte, como un principio vital portador de la vida, que si bien habita lo físico, posee capacidad para establecerse en lo espiritual. Desde el punto de vista religioso, el alma siempre ha sido objeto de particulares cuidados de parte de la gente espiritual hasta el extremo de enhebrar creencias tan elaboradas, como lo que postula el cristianismo. El alma es –precisamente- para los seguidores de Jesús, una parte vital de la perdurabilidad del hombre a punto tal que, lo hecho en la vida sea bueno o malo, repercute en la eternidad después de la expiración afectándola para bien o para mal. Los padres de la Iglesia de los primeros siglos, concibieron que el alma si bien era algo espiritual también era entidad Por eso explicaban: «Dios la hizo pensante y pensante la conservará». No fue hasta los días de la ilustración y el enciclopedismo francés, que tal creencia fue puesta en duda por el racionalismo moderno entendiéndose este, como el ejercicio de creencias particulares opuestas al pensar de la Iglesia. Obviamente, no todos descreyeron de su existencia pero, el tema en si genero interesantes polémicas entre los doctores de la iglesia, eruditos del protestantismo y del ateísmo combativo.
¿Existe el alma? Si coexiste en el hombre ¿también en los animales? No se sabe. Parece ser, dice la antropología contemporánea, que la muerte de las personas activó en los que sobrevivían, reacciones psicológicas que procuraron morigerar el impacto de la pérdida, consolándose con la idea de una entidad que abandona el cuerpo convive de modo suprasensible, con quienes sucedieron al mortal. Un ejemplo de esto vemos en las momias de los Chinchorros –en el norte de Chile- de unos 8.000 años de antigüedad, cuyos propietarios las depositaban cerca de los fogones donde la vida de esas primitivas gentes discurría en medio de innumerables dificultades, a fin de que, los difuntos, no solo pudieran supervisar lo que acontecía en el seno familiar, sino también experimentar el amor recordatorio que se les propiciaba. De ahí, a la necesidad de un culto sencillo de honra a los muertos, hubo una brecha aparentemente pequeña. Con el tiempo, debido a intereses sumados de reafirmación de identidad de un clan con respecto a otros y con la expansión de las capacidades de organización humana gracias al desarrollo de la tecnología lítica, demandaron comportamientos –rituales- que fungieran como un elemento de cohesión grupal. En algún momento los antiguos entendieron que, cuanto más cooperaban entre sí por el bienestar del grupo, mayor posibilidad de supervivencia individual en un medio ambiente hostil. La amalgama de pensamientos discordantes fue resuelta con la obediencia a las almas de los antepasados, a los que se pensaba, tutelaban la vida de una comunidad aportando beneficios como por ejemplo, una buena caza o recolección de alimentos y materiales que se requerían para la existencia y retraso de la muerte. Obviamente, para salvaguardar una organización básica de recordación, fueron comisionados ciertos individuos –tal vez aquellos que parecían tener algún tipo de capacidad de soñar portentos y memorizar plantas y animales medicinales- creándose de este modo, un protosacerdocio de intermediación entre los vivos y los muertos. Cabe consignar que, la cooperación entre los hombres aglutinados por ideas compartidas y exteriorizadas por rituales, entregaron -además a los mortales- la posibilidad de retrasar el deceso. La religión es en definitiva, un modo de prolongar la vida a pesar de la muerte. Más tarde, la creencia de un alma superadora de la muerte, fue dotándose mediante fertilización de pensamientos, de capacidades interesantes a punto tal, que incluso, se la supuso capaz de ingresar en animales. Una vez establecida esta idea como parte de un bagaje ritual, los mismos animales tuvieron por designación, un alma. En este contexto, el alma no es sino, un invento de la superchería del hombre. En el mundo religioso, entre los hindúes –budistas y brahmanes- siempre distinguieron al alma como algo separado del cuerpo físico a tal extremo que es el cuerpo, un pasaje transitorio de la vida del alma. Ambas corrientes místicas aceptan la existencia del alma inmortal. Los antiguos mesopotámicos y griegos tuvieron una firme creencia en las almas inmortales aunque entre estos últimos aparecieron los primeros negadores de su inmortalidad. Tal el caso de los estoicos. Sería muy extenso aún resumiendo, bosquejar toda la historia de la creencia en el alma, bastará aquí con afirmar que, en tiempos posteriores a Cristo, los seguidores del Rabí desarrollaron ideas sobre el alma desde los días de los primeros padres de la iglesia. La Biblia da por descontado que el alma existe. “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 4: 23). El hombre, creado por Dios a su imagen y semejanza, es un alma que vive en un cuerpo bioeléctrico, a diferencia de los brutos que solo poseen un espíritu. No obstante comparten el hecho que, al cesar la vida biológica, el cuerpo –sea humano sea animal- va al polvo de la tierra donde se descompone en moléculas y el espíritu que posee regresa a Dios. Pero el alma del hombre –según las Escrituras- perdura indestructible, siendo esta la que despierta el interés de Dios en recuperar de su estado pecaminoso.
Muy importante. Obsérvese el detalle que Cristo vino a dar vida eterna pero no al cuerpo material, sino al alma. Jesús, de haber querido salvar el cuerpo material habría otorgado inmortalidad física, pero en cambio toda su prédica estuvo destinada a la salvación de las almas que dan vida a los seres humanos. No nos salvó de morir físicamente, pero si de perder el alma. Algún día habría que profundizar sobre este tema tan apasionante, muchas veces dejado de lado por escépticos radicales y religiones de índole racional. A tal extremo llegó su preocupación por la condición del alma que en Lucas 16: 19 - 31 trazó un esbozo simbólico del sufrimiento que experimenta el alma cuando esta abandona el cuerpo sin haber participado de los planes salvíficos divinos. Muchas veces, al leer este pasaje de las Escrituras, he reflexionado si el alma, al ingresar al cuerpo material, pierde la prístina condición de beatitud que posee frente a la majestuosidad divina –como si padeciera una corrupción de sus sentidos y conocimientos- debiendo ser rescatada por su creador mediante revelaciones, prédicas y toma de decisiones de cualidad íntima. Obviamente, para los materialistas, el alma no existe sino que esta es un montón de átomos que se agrupan en el cerebro del hombre creando un Yo que aparenta tener autonomía. Sobre si los animales poseen alma, de Las Escrituras no se desprende ninguna enseñanza al respecto. Si declara que estos tienen espíritus que les otorgan inteligencia y voluntad. Por fe podemos asegurar que el alma existe como principio vital de la vida del ser humano; que la creencia en esta entidad se remonta a los albores de la humanidad; más es un misterio su procedencia y donde se aloja en los seres vivos. Ante tamaña dificultad, no es extraño que millones renieguen que algo invisible pueda coexistir dentro de nuestro cuerpo sin que podamos verla o sentirla, a no ser que el alma sea, nuestro propio yo, concretamente, lo que nos permite sentir el mundo que nos rodea.
¿Dónde se halla el alma? Para el cristiano es un misterio. Aún así, algunos hombres de ciencia creen que la pueden hallar en la mente de las personas. A principios de los años noventa, el premio Nobel británico Francis Crick –quien en 1953 descubriera conjuntamente con James Watson la estructura molecular del ADN- anunció que se encontraba investigando donde podría ubicarse el alma dentro de nuestro cuerpo. A pesar que el alma es algo difícil de hallar –hay religiones que postulan que no existe y otras, la identifican con el cuerpo carnal- Crick no se amilanó sino que se abocó a su tarea creando con tal acción, un ambiente de controversia. Crick –un reconocido activista a favor del consumo de drogas que afirmó que se le ocurrió la estructura de la doble hélice del ADN cuando estaba drogado con LSD- a principios de 1994, contactó desde su bunker en el Instituto Salk San Diego, Estados Unidos en una suerte de campaña proselitista, unos 300 científicos, para sugerirles la importancia de buscar en algún lugar de nuestro cerebro, la cuna en la cual, reside el alma. Por entonces calificó tal búsqueda, como uno de los retos más apasionantes para la neurociencia. Obviamente, muchos de los convocados no aceptaron hablar de estudio del alma sino, de trabajos de experimentación con los mecanismos neurofisiológicos. A pesar del prestigio de Crick, no todos aceptaron la propuesta reduccionista por ser partidarios del dualismo. Sir John Eccles –neurofisiólogo australiano ganador de un premio Nobel y amigo de Karl Popper- siempre sostuvo la idea que lo mental y lo físico son dos mundos completamente diferentes y constituyó un adversario muy persistente de todos los intentos por averiguar si el alma residía en alguna parte del cerebro. Crick se mofaba de Eccles calificando esta postura como “el fantasma dentro de la máquina”. En esta búsqueda, pronto separó la polémica a los reduccionistas. Así el fisiólogo y premio Nobel Gerald Edelman a mediados de los años 90 declaró que en su opinión, tenía resuelto el problema de la conciencia. Para el, esta es el resultado de un mecanismo que denomino darwinismo neuronal a través del cual agrupaciones de neuronas compiten entre ellas para dar lugar a la formación de una imagen coherente del mundo. Crick no acepto este postulado castigando a Edelman con la acusación de ser poco original y de reflotar viejas ideas a las cuales presentaba como nueva empleando jerga complicada. El Alma en la particular exégesis bíblica de los Testigos de Jehová “¿Somos los seres humanos tan solo carne y hueso, o hay también en nosotros una parte inmaterial? ¿Pone la muerte fin a nuestra existencia, o hay algo invisible que continúa viviendo separado del cuerpo?” Se preguntan los Testigos de Jehová y responden a continuación con un rotundo no: “Las Escrituras revelan con claridad que el ser humano no tiene un alma, sino que es un alma: esta es la verdadera naturaleza del hombre. Por consiguiente, toda perspectiva de vida después de la muerte depende de la resurrección. La Biblia promete: “No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán [la] voz [de Jesús] y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio” (Juan 5:28, 29). Es en esta confiable promesa —y no en la doctrina de la inmortalidad del alma— donde radica la verdadera esperanza para los difuntos”.
¿Qué respondemos a esta afirmación? En primer lugar, deseo aclarar que la toma de este ejemplo no es para menoscabar las ideas religiosas de un grupo en particular, sino para ilustrar la oposición que existe acerca de la existencia del alma inmortal. La palabra alma, en las Escrituras, posee varios significados, tal como por ejemplo en castellano, posee el vocablo guarda. (Guarda, en Argentina es el picaboletos en un tren; ¡Guarda! como grito de advertencia ante un peligro y Guarda este libro, en el sentido de depositar algo en algún lugar). Por el contexto y la acentuación, se identifica que significado darle a la palabra cada vez que se la pronuncia. Alma o Nefesh aparece unas 754 veces en el Antiguo Testamento, lo cuál da una idea del uso que se le daba a la palabra. En su primera cita Alma significa “lo que tiene vida” (Gn. 2:7) y corresponde utilizarla tanto para animales como personas. (Ver: Gn. 1:20; 24,30; Ez. 17:9) La sangre también es identificada como el alma de un ser vivo en Gn. 9:4; Lv. 17:10-14 y Dt. 12:22-24). Sin embargo, en Génesis 1:26 el hombre adquiere cierta distinción con respecto a las demás “almas vivientes” por ser creado a imagen y semejanza de su Creador. Y es este detalle en particular que los interpretadores de la WatchTower pasan por alto. Concretamente, hay un error exegético en esta visión del alma. Queda claro que en la Biblia, alma es tanto un ser viviente como una entidad espiritual invisible a los ojos del hombre. La Biblia cuando declara que la palabra de Dios penetra “hasta partir el alma y el espíritu” (He 4:12) y cuando Pablo el apóstol ruega para que todo el ser “espíritu, alma y cuerpo” de los creyentes sea preservado irreprensible, establece por fin, una división psicológica de la parte inmaterial de la naturaleza humana. A partir de aquí el cristianismo establece que hay en los cuerpos espacios de existencias diferentes agrupados en lo que se llama Ser. Para los antiguos griegos, el alma era una variedad de fantasma, una sombra que se asemejaba al cuerpo y llamaban Eidolon. Para Homero, el cuerpo subsiste después de la muerte en estado de forma pero sin sustancia. Para su entender, el alma era una sombra que sobrevivía al deceso y vagaba los espacios yermos sin gozar de bienaventuranzas o padecer castigos infernales. Los filósofos presocráticos discutieron sobre el alma, algunos relacionándola con el cuerpo, al pensarla como principio de vida y otros en representaciones más dualistas al reflexionarla divina e inmortal; este parece ser el caso de Empédocles. El pensamiento griego sobre el alma se llenaría de complejidad, transmitiendo al mundo la primera elaborada imagen del infierno, hades o tártaro. Posteriormente, se fueron separando los buenos de los malos, habitando algunas almas beatas en los Elíseos y las réprobas en el Tártaro, un tenebroso lugar situado según las creencias, en las profundidades de la Tierra. Los Testigos de Jehová, en su aversión por el pensamiento griego, fuerzan la interpretación de las Escrituras apunto tal, que han establecido que después de la muerte, no hay absolutamente nada. En este nivel, sus creencias han llegado a semejarse a la de cualquier buen materialista que cree solo lo que ve.
En definitiva ¿existe el alma? Dependiendo del grado de creencias de cada uno de nosotros, sí y no. Como cristiano, no reniego de la existencia del alma precisamente porque Cristo vino a salvar estas entidades. Pero si yo fuera un materialista, no dudaría en negar que existe, basado en los últimos adelantos del la neurociencia. Queda al arbitrio de cada uno, creer por el sí o por el no. Marcelo Pesaresi 1月16日 PENSAMIENTOS
Crepuscular Foto Marcelo Pesaresi 1 Si, es cierto, yo te vi con deseos de fusionar las almas, pero estaba tan ocupado en banalidades, que no supe ver, el valor que representabas y cuando me di por enterado, ya estabas en el altar con otro. Desde entonces nunca te olvido y vos a mí, como si yo nunca hubiera existido
2 Como un árbol que pierde en otoño sus hojas; o el atardecer multicolor de la bahía que inutiliza sus encantos frente a las sombras de la noche; como aquel ángel caído que dilapidó sus gracias ante Dios; te perdí sin darme cuenta; en un abril saturado de actos sin conciencia; amor, a vos, que eras el manantial de mis aguas de vida. Espero que el tiempo repare las grietas y vuelvas a ser mi bella hija querida.
3 A veces, marchitamos la buena amistad al no regarla con atenciones y otras, desperdiciamos chances de ser felices, mal usando las palabras en frases sin coherencia. Es imposible ser perfecto, el hombre jamás será un Dios. Pero si podemos aceptar una excusa o un pedido de perdón. 1月11日 MIEL y MELODÍAS
SENTIMIENTOS en LIBERTAD Foto Marcelo Pesaresi
Ya no puedo, Aunque mil veces lo intente, Ocultarte lo que, A sobresaltos, Mi corazón por ti siente.
Mi existencia, No sería posible, Sin tu vital compañía. Derramas tus alegrías, Como lluvia solidaria con la vida.
Mi voluntad, ya no te puede.
Tu mirada y tus voces, Miel y melodías. Tal dulce, tan suaves.
Eres mi amor… ¿Por qué tu sorpresa? ¿Acaso no lo sabías?
Era hora que supieras, Ya no te quiero como amiga.
Dios en las alturas, Sabe que te amo.
Era inevitable, Que algún día, Yo quisiera, Hacerte mía.
Marcelo Pesaresi
1月3日 PURO AMOR
Ríete de vez en cuando Foto Marcelo Pesaresi
-Nadie como vos, mi amor. Jamás me han hecho sentir tanto placer en la cama-susurro él, lleno de ternura, mientras su mano derecha acariciaba los cabellos castaños que se le antojaban de seda. La miró con orgullo a los ojos como si fueran diamantes que atesoraba. Entonces, un ruido áspero de barrotes que se abrían lo distrajo.-Hora de salir al patio –aturdió el carcelero con voz agria - ¡Esconde esa muñeca y a tomar aire! 1月1日 Orgullo Herido
HUELLAS de MUJER Foto Marcelo Pesaresi
Orgullo vapuleado, mi pecho esta que arde, Que profunda es la herida, La que me abriste una tarde, ¡Sí que me lastimaste! al irte de mi vida.
Como proa de barco que acuchilla separando aguas, Semejante a palomas que una tormenta de vida dispersa, Separó la estupidez ¡vaya que causa! A dos voluntades que lágrimas costó enhebrarlas.
Días confusos de entredichos, idas y venidas, Encuentros, desencuentros ¿es esto la vida? Parece mentira que de tanto vivir y amar, Solo queden fragmentos para mal recordar.
Se irá la angustia, cesará el dolor; yo imagino; El tiempo dicen, cura el mal de amor; yo dudo; Regusto a ajenjo por el tiempo perdido, Proyectos y promesas ¡a la nada! es mi destino.
Marcelo Pesaresi
Don JULIO SOSA, oriental, otro de los grandes del tango rioplatense DON CARLOS GARDEL
¡MAESTRO! ¡QUÉ POESÍA TU CANCIÓN!
12月30日 Whisky con agua
TU MIRADA Foto Heliete Bertollo para M. Pesaresi
Mucha mujer, orgullo y belleza te caracterizan. ¿Y esa expresión en tu rostro? ¿Por qué tan severa? Y si…, yo se; hace tiempo que de mi ya no esperas, Palabras y actitudes de esas que electrizan.
Y amarran con lazos apretados, duraderos, Nuestros corazones vivos y solitarios en este mundo. Garganta tuya reseca y desvanecimientos en suspiros. Es mi culpa, por andar tantos ondulantes senderos.
Como arena entre dedos, tu amor que se marcha, Dunas movedizas a merced de los vientos volubles, Tu alma no debería ya más ensuciarse por mis manchas. Opaca tristeza en tus dos estrellas; mis valores tan endebles.
El cielo de tu mente, nublado con desalientos, Me empapa la humedad salobre de tus lágrimas, Llueve a cántaros rotos tu tan helada desconfianza, Tiemblo con el frío de mis punzantes remordimientos.
¡Si pudiera disipar esta persistente, pesada llovizna! Que impide a mi mente verte y hacerte esencia, ¡Qué distante te veo, entre nubarrones, pequeña Luna! Ya casi no brillas en las noches de mi existencia.
Whisky con agua, en esta interminable pena, Era lo más justo, entiendo, portazo de por medio, Te fueras.
Marcelo Pesaresi
12月29日 OCASO de AMOR
DAR LA CARA Foto Marcelo Pesaresi
¿Con que palabras podría explicar Lo que no tiene explicación? La causa sucia de mi traición, Que tanto, ahora se, te hizo llorar.
No se entiende en verdad tanto mal, ¿Es perdonable el engaño, la falsedad? A la hora de hincar colmillos de maldad, El hombre, sin dudas, es el peor animal.
Corazón, ritmo desacompasado. Fluye mi sangre enloquecida. Es verdad, dolorosa y temida, Irreversiblemente para mí, estás perdida.
Atardecer rosado mi rostro en pavor, En crepúsculos la confianza arruinada. Relampaguea de ira tu mirada despechada, Borrascoso y angustiante ocaso de amor.
Desgarrada te juro esta mi alma, Al verte contra mi tan sentida. Perdí en un rato, con otra en la cama, El tesoro invaluable de toda mi vida.
Marcelo Pesaresi
12月27日 YO CONFIESO
SOL de VIDA BAHÍA de SAN ANTONIO ARGENTINA
Entonces con asombro me di cuenta, Que lo imposible era posible, Que existía de verdad, la ligazón, De las almas entre dos hombres. Cuando te vi, estabas tan bello, No había marcas ni señales, del pasado torturado de tu vida, De los golpes de manos aguantados, a cara descubierta llena de sangre. Sentí por ti infinita simpatía; delante de tu pecho abierto, Yo sonreía ofrendándote mi vida; parecía que tu mirada me absorbía, Ojos gentiles arrebujados de amor… Creí en un instante, Que desde siempre, en detalles, conocías, Hasta el ínfimo pensamiento de mi mente. Fue entonces, frente a frente, que supe, Definitivamente, te amaría hasta la muerte. Jesús Salvador, Mi fe por ti no tiene precio, No hay suplicio que la acabe, Infortunios que la mengüen, O dudas que la apaguen. Tú eres mi Rey, mi Dios Así lo acepto, Frente a tantos, Que te miran indiferentes. Con toda la potencia de mi ser, Espíritu, Alma y Cuerpo, Yo confieso, Te amaré Señor de ahora en más, Invariablemente.
Marcelo Pesaresi
12月26日 PATAGONIA ¡MÍA!
PATAGONIA ARGENTINA
¿Con que palabras describirte tierra mía? ¿Qué decir de tu cautivante belleza? ¿Cómo hablar de lo mucho que te amo amiga mía? Tu rostro, créeme, simplemente embelesa.
¿Adónde habré de ir si tú me lo das todo? No podría abandonarte jamás, si me amas Y yo te amo, tierra que a tu modo Das sin pedirme nada más.
Oigan como la tierra habla con sus moradores Escuchen las voces ancestrales de los primigenios, Espíritus que narran desdichas en la cima del tronador Lamentos enojosos de los que no son usurpadores.
Tierra donde las aves comen de la mano De mares donde gigantes retozan y juegan Con ríos y cascadas rumorosas no en vano Bosques y mesetas vírgenes que no se entregan.
Gracias mi patria, que me has adoptado Como si fuera un hijo natural Siempre con reverencia te he respetado No hallaras en mí, hacia ti, ningún mal.
En tu seno se entremezclaron las razas Todos uno en el sentir, diferentes en lo cultural. La bendición de lo alto nos ha tocado y sin más Nos rodea belleza y paz ultra terrena.
Marcelo Pesaresi
12月25日 TE AMO ASÍ
LUNA DE ATARDECER foto Marcelo Pesaresi
Se nos murió un sonrosado atardecer El color de ensueño; extinguido, Las cerrazones de la noche borraron toda fantasía Y no estabas a mi lado como tantas otras veces. Me senté a pensarte con mi alma entre fiebres .En una roca playera rugosa e indiferente De mis celos quemantes, como brasas ardientes. Me doy cuenta, ya no se vivir contigo ausente Desesperación la mía por no verte, Demencia; este amor que por ti me envuelve. Sale la luna por el Este, necesito besarte, En tus brazos refugiarme, como niño débil. Las olas en fosforescente rompiente; retumbantes, Se quejaron conmigo por tu ausencia explicada. Estas casada y no me importa así amarte, Ay de mí, que no puedo ni quiero, Quitarte de mi corazón; y de mi mente.
Marcelo Pesaresi
AYUDARTETernura Foto Marcelo Pesaresi
Abre tu corazón mi amor,
Déjame sanar las heridas,
No tengas ese paralizante temor,
Nunca más idas y venidas.
Olvida el pasado mi cielo.
El presente sabe dulce.
¡Qué multicolor afuera amanece!
Voy a quitarte hoy el duelo…
Donde se ha oscurecido tu alma,
Por el amor que no fue y es dolor. Besa al que tanto te ama,
Pondré a tu vida color y sabor.
Sobre mi piel tu miel.
Te ayudare a olvidar.
Nunca te dejaré de amar,
Quitare de ti la memoria cruel.
Marcelo Pesaresi
MORENAHELIETE Foto H. Bertollo para Marcelo Pesaresi
Sin mirar atrás me marche de tu lado; La sombra de mi dolor me acompaña, Y esta angustia que me ahoga; desesperado. Huellas de vida que no se cruzan, Voluntades que no armonizan, Forzar el destino para las almas es la muerte El amor a veces no es tan fuerte. ¿Cómo olvidar que fuiste mía en la esperanza? ¿Debo aceptar que te perdí en la realidad? ¡Qué difícil recuperar en mi la confianza! Visitar el cielo y ver un ángel brillante, Fue para mí, morena, el conocerte. Sabor a chocolate que ahora está y luego desvanece, Brisa que acaricia y más tarde desaparece.
Marcelo Pesaresi
ATARDECER EN TEMUCO
Temuco IX Región Chile Foto Jon Arnold
La tibia tarde de Temuco me invita a salir, Días en la ciudad masticando soledad, Mi corazón que se niega a dejar de latir, Quizás tenga suerte o Dios tenga piedad, A lo mejor te me cruzas por delante al caminar.
Avenida Alemania intersección Caupolicán, Bulliciosa plaza Godoy; Artesanos, comercios, gentes que vienen y que van, Risas en los jóvenes, desinterés en los mayores, Carabineros de verde, en una esquina, Tronando enduros…
El supermercado Santa Isabel, Engullendo, atragantándose y expeliendo personas, Es la vida que se manifiesta en las calles fragosas, Y yo que me pregunto cual esquina será, Testigo insensible de un encuentro casual.
Ya quieto, cerca del Menchaca Lira, Me aturde ver a esos multicolores, Singulares estudiantes de artes. Bebo como obligado, creo que por instinto, Un mango sauer que hoy, se me hace gusto a nada, Resignado a estar conmigo mismo sin goce ni paz,
Entonces, en el desparramo alocado del cierre comercial, Junto a una amiga, caminas; te veo al azar…
Corazón encabritado, oportunista, salgo detrás. Voy en ruta a la zaga de tu sensual sinuosidad, Como en un sueño, solo vos y yo y nadie más. Mientras te miro, no se me ocurre abordarte, Cobardía infame supongo…
O terror paralizante antes de tiempo perderte, Intuyo que no eres mujer de cualquier clase, Se te nota el buen gusto al vestir y al hablar.
Pareces la dueña de todo el tiempo del mundo, Nada te apresura, se nota que gozas de la vida, Te observo fascinado, eres belleza y serenidad, Al rato de andar, como que ya no puedo más, Y en la ruleta rusa del juego de proponer y esperar, Me decido y te suelto un tonto: -Hola ¿cómo estás? Al mirarme, vi en tus ojos, el recelo sin par, Que tienen las mujeres nobles, frente al desconocido, Desfachatado y con ganas de lo fácil y procaz.
Recordé que mi madre solía enseñarme, Que a la buena mujer se le habla de frente. Verdad en mis labios, no quiero un rato de tu tiempo, Ahora que te veo, simplemente me doy cuenta, Que eres la que esperaba y no te voy a resignar.
Marcelo Pesaresi
ERA UNA DE ESAS ROSAS
Rosal en primavera Foto Marcelo Pesaresi
De miradas como caricias, Honestidad sin detalles, fiel, En su alma estaba su esencia, De la más pura y dulce miel. Perdóname no haber reparado, En tu delicada sensibilidad, Flor debí haberte inundado, Con un reguero de agua y bondad. Era una de esas rosas, De corazón muy rojo rubí, Pétalos al viento sus gracias, ¡Tan hermosa cuando la vi!
Marcelo Pesaresi
12月24日 ALBINOFOBIA
Blanco y mortalmente atractivo
En la primavera de 2007 estando de paseo en la patria de Neruda, tuve la suerte de arribar a un pequeño pueblo de pescadores artesanales llamado Nehuentué en la costa de la IX región. Allí fue donde oí por primera vez acerca de la isla Mocha y sus leyendas. ISLA MOCHA Fotografía Javier Torres Rossi Wikipedia
Al principio, no di importancia al relato que se coloreaba con anecdotarios tales como, que al lugar solo se podía arribar por avión o en alguna embarcación privada. Si me produjo intriga saber, que los indígenas araucanos o mapuches, la habitaban de tiempos ancestrales considerándola tierra sagrada y que, en sus aguas aledañas, había vivido la famosa ballena blanca Moby-Dick llamada desde siempre por los habitantes del lugar MOCHA DICK. Costa del Pacífico Sur Chile Foto Marcelo Pesaresi
Quiso el destino que, mientras yo me hallaba en Chile impregnándome de la historia de este cachalote, a cientos de kilómetros de allí, en aguas argentinas - en el Golfo Nuevo frente a la ciudad de Puerto Madryn, provincia de Chubut- apareciera una ballena franca austral totalmente blanca. El revuelo periodístico fue inmenso y la gente festejo con alegría la llegada de este cetáceo de tan curioso color. Ballena Franca Austral Albina Foto Cortesía diario Clarín
De regreso a mi patria y enterado que en el mar Argentino vivía una ballena albina, la idea de escribir algo sobre el tema rondó mi mente mientras me documentaba a intervalos sobre estos raros animales. El color blanco sobre la piel de un animal, es una condición que revaloriza al ejemplar al tornarlo llamativo a los ojos del ser humano. Sin embargo, los hombres siempre han debatido sobre si es conveniente preservar o no con vida, un ser vivo de tales características. Tanto los animales como las personas albinas suele ser más bien rechazadas por la sociedades que los cobijan y objetos de burlas o ataques muy crueles. Como le sucedió –por ejemplo- al albino africano Matatizo Dunia de 14 años a mediados de 2009, a quien se lo asesinó después de someterlo a la pavorosa tortura de cortarle amas piernas aún estando con vida. Tal aberrante crimen, ocurrió en el distrito de Bukombe, en la provincia de Shinyanga, norte de Tanzania país donde se supone, viven mas de 18.000 albinos. Sus tres matadores fueron colgados en horca pública. Las piernas del adolescente fueron comercializadas en 3000 dólares en el mercado de hechicerías. Lyaku Willy, otro albino tanzanés de 50 años sufrió la misma desgracia poco tiempo después. Le cortaron la cabeza y sus genitales para elaborar pócimas de amor y buena suerte en los negocios. Fueron apresados cuatro brujos los cuales de inmediato se los ajustició ahorcándoselos. Mejor suerte tuvo el negro “blanco” Abdoulaye Coulibaly de 22 años de edad, arribado en patera a España desde Malí, África. El Ministerio del Interior le concedió en Diciembre de 2009 el estatuto de refugiado ya que esta probado “con suficiencia” que en su tierra natal se lo requería “muerto” para tareas de brujería ritual. Abdoulaye Coulibaly Negro albino refugiado en España. Nótese la mirada de su compañero de patera mientras esperan ser rescatados por la Guardia Costera Española. Foto Cortesía El País
Con los animales sucede algo parecido. Hace unos años atrás nos enteramos como los circunspectos miembros de un club de caza de Sajonia, Alemania, querían dar muerte a un Bambi blanco bajo al pueril excusa que ese color, podría alterar definitivamente, la pureza de la raza de animales que pueblan los cotos. Bambi de Sajonia color albino Fotografía La voz Digital
Estos cazadores ya tenían sobre sus espaldas, la acusación de haber asesinado al primer oso pardo que después de siglos, apareciera vivo en los bosques del sur de esa nación. Lo mataron, dijeron, bajo el pretexto de que podía ser peligroso para la vida de las personas y de los animales de granja. Hoy a Bruno, como la gente de bien llamó al animal, se lo recuerda con especial cariño. Bruno, antes de ser muerto por tres cazadores alemanes Foto El mundo
Call me Ismael En 1851 fue publicada la novela cumbre de Herman Melville (1819-1891) MOBY-DICK THE WALES. En la obra, los marinos del ballenero "Pequod"; provenientes de Chile, Francia, Islandia, Holanda, Italia, Malta, China, Dinamarca, Portugal, India, Inglaterra, España e Irlanda; al mando del capitán Ahab, procuraron matar una ballena de color blanco en algún lugar del Pacífico Sur. El animal, después de numerosas escaramuzas contra los arponeros, logró finalmente escapar, llevándose a las profundidades, enredado en los cordeles de los arpones incrustados en su lomo, al desquiciado líder de la tripulación. La obra de Melville está inspirada en un caso real que protagonizó el ballenero Essex, de Nantucket, Massachusetts, cuyo casco fue arremetido por un cachalote cuando era acosado para su arponeo en aguas chilenas. Este animal llamado “Pocho” por los habitantes del lugar, vivió a principios del siglo XIX. Impresionante salto de un cachalote. La imagen da una idea de la tremenda bravura con que estos gigantes defienden sus vidas. Foto autor desconocido
De este incidente en alta mar, hubo sobrevivientes quienes más tarde, a su regreso a Estados Unidos narraron lo sucedido a varios cronistas de la época. Por el contrario, en la novela citada, solo queda con vida, aferrado a un ataúd de madera, el marino de nombre Ismael. Melville tuvo otras fuentes que nutrieron su trabajo. Al margen de su propia experiencia como marino y el testimonio de los supervivientes del Essex seguramente leyó una historia, publicada en 1839 por la revista Knickerbocker de Nueva York, donde se refiere el enfrentamiento de varios balleneros con un cachalote albino, cerca de las costas de la isla Mocha. Retazos de la memoria ancestral
¿Existió Moby –Dick? Por supuesto que sí. Pero no fue una ballena sino un cachalote albino que habitó las costas de Chile. Por su color y bravura, fue perseguido sin tregua. Los balleneros contaban entre los alcohólicos relajos de tabernas portuarias, que una ballena blanca atacaba furiosamente los botes de los arponeros; que siempre escapaba de sus asesinos. Este cachalote por aproximadamente 40 años, libró su vida a fuerza de coraje y determinación instintiva. Su fama hoy ha trascendido el Pacífico Sur a punto tal que se lo recuerda en muchos rincones del mundo.. Finalmente, a Mocha Dick, solo se la pudo matar, con la participación de varios barcos balleneros de distintas nacionalidades quienes la acorralaron como si se tratara de un criminal que merecía la pena de muerte. Ni siquiera la valentía del animal logró mellar con piedad, las endurecidas almas de los salvajes matadores de la vida marina. ¿Qué es el albinismo? Wikipedia define: “una condición genética en la que hay una ausencia congénita de pigmentación (melanina) de ojos, piel y pelo en los seres humanos y animales causado por una mutación en los genes. También aparece en los vegetales, donde faltan otros compuestos como los carotenos. Es hereditario; aparece con la combinación de los dos padres portadores del gen recesivo.
En los individuos no-albinos, los melanocitos transforman el aminoácido tirosina en la sustancia conocida como melanina. La melanina se distribuye por todo el cuerpo dando color y protección a la piel, el cabello y el iris del ojo. Cuando el cuerpo es incapaz de producir esta sustancia o de distribuirla se produce la hipopigmentación, conocida como albinismo. La melanina se sintetiza tras una serie de reacciones enzimáticas (ruta metabólica) por las cuales se produce la transformación del mencionado aminoácido en melanina por acción de la enzima tirosinasa.
Los individuos albinos tienen esta ruta metabólica interrumpida ya que su enzima tirosinasa no presenta actividad alguna o muy poca (tan poca que es insuficiente), de modo no se produce la transformación y estos individuos no presentarán pigmentación”. Esta pigmentación de la piel, lejos de establecer simpatía, se convierte en una maldición para los que la portan, terminando muchos de ellos muertos, por el simple hecho de nacer blancos. Marcelo Pesaresi . 12月22日 10 000 MUCHAS GRACIAS
Finalmente superamos las diez mil visitas, para ser más exactos, 10.188 veces fue visitado este SPACE. Cuando nació hace poco más de un año, la intención era mostrar fotografías de la Bahía de San Antonio y dar a conocer algunas leyendas. Con altas y bajas, dependiendo de mis ganas de escribir, fue transcurriendo el tiempo hasta alcanzar esta importante cifra de visitas. Muchas gracias a todos los que aquí ingresaron, felices fiestas, un buen 2010 que se avecina, con todo mi afecto patagónico, Marcelo. 12月21日 ROUSEE
El paso de los Años Fotografía Marcelo Pesaresi
Te vi. en una lluviosa noche de abril, Sentada contra la barra de un Pub, Enrojecida tu triste mirada, febril, Denunciabas hastío de mal vivir. Parecías tan sola…, agotada de soñar, Como a la espera de, quizás, dejar de sufrir. Me senté a tu lado, muy despacio… Temeroso con mi presencia importunarte, Eras reina indiscutible en tu espacio, No quería, la verdad, ser rechazado. Salude, te invite una copa, respondiste:-bueno. Al rato insinúe irme, pero retuviste mi mano. Aislada en un océano de soledad, Parecías náufrago que desesperado se aferra, A cualquier cosa que le salve la vida. Algo dijiste que se perdió en la música. Recordé entonces que el aislamiento aterra, Agobia, enferma, enloquece, te aturde, Que a todos los sentidos confunde. Me quede a tu lado sin decirte nada, ¿Para qué hablar si nos hermanó el dolor? Al rato, tres copas encima, contaste tu historia, Añoranzas nada más de tu pasado en gloria. A los 50 creías que la vida se marcha, Esa piel que se amustia y mancha… Como ave negra que revolotea y espera, El miedo a la muerte te acecho temprano. Me pareció entrever en tus palabras, Que te quejabas haber vivido en vano. ¿Qué podía yo decir? ¿Cómo consolarte? Al final quede en silencio escuchándote, Rousse que me gustas, fragancia a edén. Tú cara aunque se expresa en líneas, La veo tan bella esta primera vez.
Marcelo Pesaresi
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